Fundada en 1980 como un simple buzón postal para vender discos de Bad Religion, Epitaph Records se convirtió en el sello independiente más influyente del punk rock, demostrando que se podía alcanzar el éxito mundial sin renunciar a la ética DIY.
Hay sellos discográficos que simplemente publican música. Y luego está Epitaph Records, la creación de Brett Gurewitz, guitarrista de Bad Religion, que nació en 1980 como «solo un logo y un apartado postal» con un solo propósito: vender los discos de su banda . Cuarenta y cinco años después, es uno de los sellos independientes más importantes del mundo, con un catálogo que abarca desde el punk californiano hasta el metalcore y el hip-hop, y un legado que demostró que se puede ser independiente, exitoso y fiel a tus principios al mismo tiempo .
El nombre del sello lo tomó prestado de una canción de King Crimson, «Epitaph», cuyo verso «Confusion will be my epitaph» (La confusión será mi epitafio) resonó en Gurewitz y en el vocalista de Bad Religion, Greg Graffin, cuando eran jóvenes .

Los Primeros Años: DIY Puro
La historia de Epitaph es inseparable de la historia de Bad Religion. En 1981, la banda —aún adolescentes en Woodland Hills, California— registró su primer EP homónimo de seis canciones. Gurewitz, de 18 años, financió el primer álbum completo de la banda, «How Could Hell Be Any Worse?» (1982), con un préstamo de 3,000 dólares de su padre . Nadie esperaba que el disco vendiera 10,000 copias en menos de un año .
El sello comenzó a expandirse lentamente. En 1982, publicaron el EP «Peace Thru Vandalism» de The Vandals, la primera banda fuera de Bad Religion en firmar con Epitaph . Luego vinieron los siguientes discos de Bad Religion —«Into the Unknown» (1983) y el EP «Back to the Known» (1985)— antes de que la banda se separara temporalmente .
En 1987, Epitaph revivió junto con Bad Religion. Ese año, el sello lanzó su primer disco como «sello propiamente dicho»: el álbum homónimo de L7, distribuido por Chameleon . Al año siguiente, Bad Religion regresó con «Suffer» (1988), considerado por muchos como uno de los mejores discos de punk de todos los tiempos y el primer álbum que fue simultáneamente lanzado y distribuido por Epitaph .
La Expansión: NOFX, Rancid y The Offspring
En 1989, Gurewitz firmó a NOFX, que lanzó su debut en el sello, «S&M Airlines», ese mismo año . Le siguieron discos de Pennywise (1991) y Rancid (1993), mientras Bad Religion continuaba su racha con «No Control» (1989) y «Against the Grain» (1990), que vendieron 60,000 y 100,000 copias respectivamente .
Pero fue en 1994 cuando Epitaph alcanzó el estatus de fenómeno cultural. Ese año, The Offspring lanzó «Smash», un álbum que vendió más de 11 millones de copias en todo el mundo y se convirtió en el disco más vendido de la historia de la etiqueta . A la par, NOFX publicó «Punk in Drublic» y Rancid lanzó «Let’s Go» y, un año después, «…And Out Come the Wolves», que alcanzó certificación de platino .
El éxito fue tan arrollador que Gurewitz, que seguía siendo miembro de Bad Religion, decidió dejar la banda en 1994 para dedicarse de lleno a Epitaph . Ese mismo año, Bad Religion firmó con Atlantic Records para su álbum «Stranger Than Fiction» . En una jugada que hoy parece inverosímil, Gurewitz rechazó múltiples ofertas de compra que oscilaban entre 50 y 100 millones de dólares por la mitad de su negocio . Epitaph seguiría siendo independiente.
Punk-O-Rama: La Puerta de Entrada a una Generación
En noviembre de 1994, Epitaph lanzó «Punk-O-Rama Vol. 1», una compilación de 16 canciones que incluía temas de Bad Religion, NOFX, Pennywise, Rancid y un tema inédito de esta última banda . Era un sampler económico diseñado para presentar a los nuevos fans el catálogo del sello, y funcionó a la perfección . Los críticos lo llamaron «la puerta de entrada al género» para toda una generación .
La serie Punk-O-Rama continuó durante diez volúmenes hasta 2005, con ediciones anuales que capturaron la evolución del punk y de Epitaph . Rancid y Pennywise aparecieron en los diez volúmenes . Las compilaciones incluyeron no solo punk, sino también hardcore, ska-punk, post-hardcore, metalcore y, con el paso de los años, hip-hop alternativo e indie rock .
En 2006, Epitaph reemplazó la serie con «Unsound», un nombre que reflejaba mejor la diversidad musical de su catálogo . Pero el legado de Punk-O-Rama sigue vivo como el documento definitivo de la era dorada del punk independiente.
Diversificación y Controversia: Rap, Metalcore y Más Allá
A principios de los 2000, Epitaph comenzó a expandir sus horizontes más allá del punk tradicional. En 2003, firmó a los raperos alternativos Atmosphere y Sage Francis, así como a la banda de noise metal The Locust . La decisión generó debates encendidos entre los puristas del punk sobre «lo que constituía la verdadera naturaleza de la música punk» . Pero Gurewitz no cedió. En 2007, la etiqueta también firmó al rapero canadiense Cadence Weapon .
La lista de artistas de Epitaph se convirtió en un quién es quién de la innovación musical. En 2008, firmaron a Bring Me The Horizon, cuyo álbum «Suicide Season» ese mismo año marcó el inicio de su ascenso al estrellato del metalcore . Años después, el sello acogería a Architects, Parkway Drive, Every Time I Die y Converge, consolidándose como un referente también en el metal .
En paralelo, Epitaph se convirtió en un hogar para el renacimiento del emo y el indie. Firmaron a From First To Last en 2004, cuyo debut «Dear Diary, My Teen Angst Has A Bodycount» definió una era . Más tarde llegarían Motion City Soundtrack, Joyce Manor, The Menzingers, Touché Amoré, The World Is A Beautiful Place & I Am No Longer Afraid To Die y, más recientemente, Mannequin Pussy y The Linda Lindas .
La Vuelta a Casa y los Sellos Hermanos
En 2001, Brett Gurewitz regresó a Bad Religion, y la banda volvió a firmar con Epitaph . Han lanzado siete álbumes más con el sello, el más reciente «Age of Unreason» (2019) . El círculo se cerraba.
Epitaph también ha crecido mediante una red de sellos hermanos que operan de forma independiente pero bajo su paraguas: ANTI- (más enfocado en indie y rock alternativo), Hellcat Records (fundado por Tim Armstrong de Rancid, especializado en punk y ska), Burning Heart Records (sueco, con bandas como Millencolin) y Fat Possum Records (blues y rock) .
El Legado de una Ética
Epitaph no solo sobrevivió al colapso de la industria musical; prosperó sin perder su independencia. En 2005, se unió a la RIAA para poder certificar oficialmente los discos de oro y platino de sus artistas, una decisión que algunos puristas cuestionaron pero que demostró su pragmatismo sin renunciar a sus raíces .
Hoy, Epitaph sigue siendo el estándar de lo que un sello independiente puede lograr. Sus álbumes han vendido decenas de millones de copias, han lanzado carreras, han definido géneros y han demostrado que la ética DIY no está reñida con el éxito comercial. Todo comenzó con un logo y un buzón postal. Cuarenta y cinco años después, ese experimento es una leyenda viva.


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